Aloinjerto nervioso

Un aloinjerto nervioso se utiliza para la reconstrucción de las discontinuidades nerviosas periféricas con el fin de apoyar la regeneración axonal a través de un espacio nervioso causado por cualquier lesión. Es tejido nervioso humano, procesado para eliminar factores celulares y no celulares, como células, grasa, sangre, restos axonales y proteoglicanos de sulfato de condroitina, mientras preserva el andamio tridimensional y la estructura tubular de lámina basal del nervio. Esto significa que el aloinjerto nervioso solo consiste en una matriz extracelular (MEC), que es estéril y desculularizada.

Hay tres tipos de nervios;

  • Nervios sensoriales: llevan información sensorial de los órganos periféricos (por ejemplo, la piel) al sistema nervioso central. Son responsables de la sensación y la propiocepción.
  • Nervios motores: transportan información del sistema nervioso central a los órganos periféricos (por ejemplo, los músculos). La actividad de la señal nerviosa modula la contracción muscular, lo que permite el movimiento.
  • Nervios mixtos: contienen fibras sensoriales y motoras.

En un trauma o resección quirúrgica, un nervio puede dañarse, lo que se denomina defecto nervioso. Este defecto necesita ser reparado para recuperar la función sensorial y motora total o parcial.La lesión del nervio periférico es un problema clínico importante y puede provocar dolor neuropático, que es el dolor que surge como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial.Las fibras nerviosas dañadas excitan continuamente los pulsos eléctricos, lo que induce dolor o disestesia sensible anormal. Se ha demostrado que en las cirugías de aloinjertos, el dolor neuropático postoperatorio estaba presente en algunos pacientes, pero solo si sufrían de esta condición antes de la operación. Los pacientes sin dolor neuropático antes de la cirugía no se quejaron de dolor neuropático después. Por lo tanto, el tratamiento del aloinjerto no parece ser un factor de riesgo para este problema específico.

La terapia estándar de oro para los nervios seccionados es una reparación de extremo a extremo del nervio, también conocida como reparación primaria del nervio. Con una cierta cantidad de tensión en el nervio debido a la lesión, el flujo sanguíneo al nervio disminuye, lo que eventualmente puede conducir a isquemia y daño al nervio. La brecha entre los extremos nerviosos podría entonces, por ejemplo, ser salvada por un nervio que se extrae de un área menos crítica del mismo paciente. La pieza de nervio utilizada en este caso se llama autotrasplante de autoinjerto.

Un nervio comúnmente utilizado para el autotrasplante es el nervio sural en la parte superior de la pierna. Desafortunadamente, este tratamiento tiene algunas desventajas. En primer lugar, existe el riesgo de morbilidad en el sitio donante y pérdida funcional. En segundo lugar, los pacientes tienen un mayor riesgo de formación de neuromas sintomáticos. En tercer lugar, se necesita un tiempo de anestesia más largo debido al sitio quirúrgico adicional para el nervio donante. Por último, costos más altos también debido al sitio quirúrgico adicional. A pesar de estas desventajas, la reducción de la función del área afectada está más allá de los riesgos comprometidos con la cosecha del nervio donante.En caso de una cantidad insuficiente de tejido nervioso autólogo o la incapacidad de unir ambos extremos nerviosos de forma segura y sin tensión, estas dos opciones no son posibles.

Otra opción para salvar la brecha es el alotrasplante nervioso. Los aloinjertos nerviosos se preparan a partir de tejido nervioso humano donado. Un aloinjerto contiene muchas de las características beneficiosas del autoinjerto nervioso, como el andamiaje microestructural tridimensional y los componentes proteicos inherentes al tejido nervioso. Uno de los efectos adversos del alotrasplante nervioso es la respuesta inmunogénica. El tejido de otro ser humano se utiliza para restaurar el defecto, lo que puede inducir una respuesta inmunogénica. Una respuesta inmunitaria contra un aloinjerto o xenoinjerto se denomina rechazo del trasplante. Para prevenir este rechazo, se realizan nuevas técnicas inmunosupresoras en el injerto, antes de trasplantarlo al receptor. El tejido nervioso donado se desinfecta, eliminando selectivamente los componentes celulares y los desechos para escindir los inhibidores del crecimiento y luego esterilizarlos terminalmente. Estos procedimientos hacen que la respuesta inmunogénica sea insignificante. Desde hace un par de décadas, se han utilizado aloinjertos nerviosos procesados para restaurar la continuidad nerviosa.

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