Espere hasta 8th

Afortunadamente, hay aplicaciones que pueden ayudar a controlar cómo y cuándo usan su teléfono, y hay herramientas que pueden ayudar a filtrar y restringir sitios web maduros.

Pero, ¿cómo se monitorea lo que los niños están diciendo en línea y expresando a sus amigos? Y lo que es más, ¿cómo lo hace de una manera que ayude a construir confianza con su hijo y aliente una comunicación abierta y honesta?

Algunos padres simplemente toman los teléfonos de sus hijos y comienzan a desplazarse a través de ellos, cada correo electrónico, cada chat y cada perfil de redes sociales, pero la verificación al azar es laboriosa e ineficaz. Los niños de hoy en día son ingeniosos, además, siempre encuentran nuevas formas de ocultar o eliminar cosas que han creado.

En Bark, sabíamos que tenía que haber una manera mejor. Fundado en 2015 por padres con hijos a punto de recibir sus primeros teléfonos, nuestro servicio de monitoreo ayuda a mantener a los niños más seguros en línea, al tiempo que brinda oportunidades para que las familias creen confianza. Los padres no reciben acceso a todo lo que se publica; en su lugar, reciben alertas por correo electrónico o mensaje de texto cuando surgen ciertos problemas.

Ahora protegemos a más de 2 millones de niños en todo el país, hemos ayudado a prevenir 15 tiroteos en escuelas y hemos enviado cerca de 33,000 alertas de lesiones autoinfligidas. 34 familias han escrito para decirnos que una alerta de ladridos (texto o correo electrónico) salvó la vida de su hijo, y nos tomamos muy en serio lo que hacemos.

¿Qué busca la corteza?

Nuestro algoritmo utiliza el aprendizaje automático para identificar situaciones potencialmente peligrosas que enfrentan los niños en línea, como:

  • Ciberacoso

  • Depresión

  • Ideación suicida

  • Contenido para adultos

  • Depredadores en línea

  • Amenazas de violencia

El servicio de monitoreo de Bark escanea mensajes de texto, correos electrónicos, YouTube y 24 redes sociales diferentes mientras busca problemas. Nuestro software analiza no solo texto, sino también fotografías e imágenes de texto.

Los beneficios de monitorear el ladrido

no solo ayuda a mantener a los niños físicamente seguros, sino que también puede mantenerlos emocionalmente saludables.

A medida que los niños pasan más y más tiempo en lo profundo de sus dispositivos, es posible que no comuniquen a los padres cómo se sienten en realidad o qué dificultades enfrentan.

Debido a esto, problemas como el ciberacoso y la depresión pueden no abordarse, afectando negativamente el rendimiento escolar, la asistencia y la autoestima.

Nuestro monitoreo inteligente envía alertas para miles de mensajes de este tipo todos los días, lo que permite a los padres obtener información sobre lo que realmente está sucediendo en la vida de sus hijos. No solo alertamos a los padres y a las escuelas sobre temas problemáticos, sino que también enviamos los siguientes pasos recomendados para cómo abordarlos. La crianza digital es difícil y somos la primera generación de padres en tener que hacerlo.

La importancia de mantenerse seguro en todos los dispositivos

Mientras que un teléfono puede ser el compañero tecnológico más común que lleva un niño, las tabletas, los portátiles y las computadoras también son vías para un peligro potencial. También es importante monitorearlos. Facebook Instagram y las aplicaciones de redes sociales likes se pueden acceder de varias maneras, y en Mac, iMessage permite enviar mensajes de texto sin un teléfono. Las cuentas de correo electrónico se usan en casa y en la escuela, y para las cuentas a través de Google o Microsoft, los archivos se pueden guardar y editar en cualquier lugar.

Bark cubre todas estas situaciones, lo que brinda a los padres la tranquilidad de saber que, sin importar dónde se encuentren los niños o qué dispositivo estén usando, se los vigilará para detectar situaciones potencialmente mortales. Visita bark.us para obtener más información sobre nuestro galardonado servicio de monitoreo.

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